Ingeniería

Bridges to Prosperity

¿Qué es Bridges to Prosperity?

Bridges to Prosperity es una organización sin ánimo de lucro que se dedica al diseño y a la construcción de puentes peatonales en diferentes países de todo el mundo. Su principal objetivo es el de salvar ríos infranqueables para brindar a sus usuarios, normalmente comunidades rurales aisladas, un acceso seguro a servicios básicos de sanidad y educación así como permitir oportunidades de desarrollo económico los 365 días del año.

Fundada en 2001 en Estados Unidos ha construido más de 200 puentes en África, Asía y Latinoamérica. Su misión es la de construir para educar, innovar e inspirar. En la actualidad la organización cuenta con oficinas y programas de actuación en Rwanda, Haiti, Panamá, Nicaragua, y Bolivia. Dichos programas están formados por personal tanto local como extranjero (ingenieros, administrativos y albañiles) quienes, junto con la ayuda y colaboración del Estado, las alcaldías y las comunidades, hacen posible los proyectos.

Este artículo cuenta los motivos por los cuales Bridges to Prosperity aparece en las vidas de una comunidad, lo que ocurre desde que aparece hasta que se entrega la obra terminada, y quiénes son los agentes involucrados en todo el proceso. Todo ello, desde el puente de vista de un Bridge Corps Fellow (ingeniero visitante) tras su estancia en Bolivia durante el año 2017.

¿Dónde aparece?

Bridges to Prosperity aparece, por norma general, allá donde hay un río. Pero no un río cualquiera sino uno que se encuentre en una zona rural habitada, aislada o incomunicada de forma segura con el resto de comunidades o núcleos de población de la zona, sean rurales o urbanos. A aquellos países donde se dan estas condiciones y el Estado no puede hacerse cargo por sí sólo del proyecto, es donde acude Bridges to Prosperity.

Países donde se había actuado hasta el 2017. Infografía de Bridges to Prosperity.

¿Por qué aparece?

Las comunidades comparten gran parte de los servicios públicos del municipio al que pertenecen, normalmente centralizados en una de las localidades. Esto significa que rara vez una comunidad puede ser autosuficiente, necesitando mantener una conexión diaria con el resto de poblaciones.  Por tanto, innumerables son la cantidad de variantes, en cuanto a disposición y distribución de recursos y servicios se refiere, que hacen que una comunidad no pueda prescindir del cruce de un río próximo a su entorno. A continuación, se citan algunas de las situaciones más habituales:

  • La existencia de centros de salud al otro lado del río.
  • La existencia de tierras de cultivo.
  • La existencia de escuelas.
  • La existencia de mercado de abastos.

Algunas de estas situaciones vienen impuestas también por la orografía, muy abrupta y discontinua en países como Bolivia. Un ejemplo sería la imposibilidad de expansión en otras direcciones o el reparto de tierras buscando la orientación al sol.

Una madre y su hija cruzando un puente de troncos para volver a casa. Fotografía de Fernando Colom.

En épocas de lluvia y antes de existir un cruce seguro, la comunidad tiene que recurrir a sus propios medios de paso, tanto salvando el cauce (puente de troncos, cabinas, etc.), como a través del mismo (caballos, canoas, motocicletas, vehículos o incluso a nado). La alternativa a poner en peligro sus vidas y cruzar no siempre es una opción, porque puede implicar el quedarse incomunicados durante días, semanas o incluso meses, a la espera de que bajen las aguas. Con el nuevo cruce, Bridges to Prosperity asegura un medio de paso estable, resistente y seguro, accesible para viandantes, bicicletas, motocicletas, carretillas y animales, quedando excluidos los vehículos de cuatro ruedas.

Comunitario cruzando un puente en motobicicleta, camino al trabajo. Fotografía de Bridges to Prosperity.

Estos nuevos puentes, dicen a menudo los locales, permiten que exista una alternativa al éxodo rural; permiten que los niños no se tengan que marchar con algún familiar que vive al otro lado del río, donde está la escuela; y permiten que alguno de aquellos que decidieron marcharse a la ciudad, regrese. Los colegios aumentan sus porcentajes de asistencia; los centros de salud reciben a heridos y embarazadas, aumentando la natalidad y disminuyendo la mortalidad; los agricultores almacenan sus productos para venderlos incluso en tiempos de lluvia, con un valor mayor, etc. En definitiva, el comercio, la educación y la sanidad quedan al alcance de las comunidades aun habiendo un río de por medio, aumentando así el estado de bienestar de las personas que las forman.

Mujer en busca de pastos para su pequeño rebaño. Fotografía de Bridges to Prosperity.

Para hacer realidad estos proyectos, se requiere de una colaboración entre diferentes agentes, y una coordinación de los mismos por parte de la oficina local de Bridges to Prosperity en el país de actuación.

En el ámbito nacional: gobernaciones que colaboran consiguiendo proyectos; alcaldías que gestionan parte del presupuesto del proyecto y los diferentes trámites por obra pública; técnicos municipales supervisando la ejecución; empresas locales suministrando materiales; albañiles trabajando como mano de obra cualificada; comunarios prestando sus instalaciones y ayudando en la construcción, etc.

En el ámbito internacional: instituciones y empresas como fuente de financiación de la organización, haciendo donaciones monetarias y de materiales; empresas del sector de las estructuras y universidades colaborando en el diseño y la construcción; ingenieros civiles (Bridge Corps Fellow y Project Engineer); etc.

¿Qué ocurre cuando aparece?

El orden general de acontecimientos, desde que la organización es conocedora del problema de cruce en una localidad y consigue viajar al lugar, es el siguiente:

Se viaja por primera vez al lugar y se conoce de primera mano la zona y la problemática existente. Una vez hecho esto, se procede con los estudios de viabilidad técnica y social, que permitirán comprobar si el emplazamiento propuesto cumple con los condicionantes de diseño del puente y conocer los márgenes de mejora socioeconómica que éste podría brindar.

Ingenieros de la organización llevando a cabo un levantamiento topográfico para analizar la viabilidad técnica de un posible puente. Fotografía de Fernando Colom.

En el caso de que la valoración de los estudios sea positiva, se hace un diseño preliminar y una estimación de materiales y presupuesto. Si tanto la comunidad como la alcaldía muestran una clara predisposición para la construcción del puente, y esta última ve factible la inclusión del proyecto en los presupuestos anuales, los técnicos de la organización proyectan una solución definitiva. Será entonces cuando se proceda a la firma del convenio a tres partes entre el gobierno autonómico municipal, la comunidad y Bridges to Prosperity, quedando así aprobada la ejecución del puente y las responsabilidades de cada parte.

Firmado el convenio, las obras comienzan tan pronto como lo permita la agenda anual, y fuera de época de lluvias. La construcción, bajo la coordinación y supervisión de los técnicos, exige que al menos uno de los maestros de obra contratados por la organización se traslade a vivir a la comunidad. Dependiendo de la tipología del puente, este período puede quedar comprendido entre 2 y 6 meses.

Terminada la construcción, tiene lugar una fiesta de inauguración en la comunidad para hacer entrega de la obra. Todas las partes involucradas en el proyecto están invitadas al acto, durante el cual también se lleva a cabo la puesta en servicio del puente, pasando a ser propiedad y responsabilidad del municipio.

Estrategia Social

Diferentes modalidades de equipos de trabajo externos se unen a Bridges to Prosperity en alguno de los muchos proyectos: Industry teams, University teams y Fellows. Estos equipos pueden colaborar no sólo con donaciones monetarias, sino también participando en el diseño y la construcción, bajo la supervisión del departamento de estructuras de la organización. Los ingenieros y estudiantes ponen a prueba su capacidad de adaptación, ya que ayudan a construir el puente usando métodos y materiales muchas veces obsoletos en la obra civil de los llamados países desarrollados, y que condicionan el diseño. Para ahorrar costes por falta de maquinaria, vías de acceso, materiales y sistemas constructivos, se recurren a técnicas más rudimentarias que aun así permiten ejecutar un puente que satisface todas las comprobaciones de resistencia y estabilidad pertinentes, y con una funcionalidad totalmente aceptable.

Modelo de puente suspendido diseñado y ejecutado por Bridges to Prosperity. Fotografía de Fernando Colom.

Tanto para este acuerdo como para otros temas que no conciernen al puente, el dirigente es el máximo responsable de la comunidad, representando a ésta frente a organismos mayores como lo es la alcaldía. Normalmente es elegido por votación, y debe aceptar el cargo por un período mínimo de un año. Esta figura de dirigente no impide, sin embargo, que la comunidad tome sus decisiones de manera democrática, puesto que cada familia tiene al menos un afiliado que la representa, y cualquier decisión se consulta y vota en las reuniones mensuales.

Retomando el proyecto, uno de los aspectos más importantes que consta en el convenio a tres partes, y que afecta directamente a la comunidad, es la necesidad de participación en la construcción proporcionando mano de obra no cualificada. De esta forma se busca que los puentes sean construidos no sólo para ellos, sino también con ellos.

Otro apartado interesante del acuerdo es el grado de participación de los técnicos municipales. Además de las tareas que les compete de supervisión de obra y suministro de materiales, se intenta también llevar a cabo programas de formación, en los cuales Bridges to Prosperity aprovecha la aprobación de varios proyectos para dirigir y enseñar el proceso de diseño y construcción. El fin de esto es que las alcaldías, por medio de sus técnicos, sean capaces de llevar a cabo por sí mismos futuros proyectos, sobre todo en aquellas zonas del país alejadas del radio habitual de actuación. Al fin y al cabo, el manual de diseño y ejecución utilizado por la organización es público y de libre uso, recayendo la responsabilidad sobre el que lo usa.

Modelo de puente en suspensión. Fotografía de Bridges to Prosperity.

Durante la fase de construcción, al menos uno de los maestros de obra contratados por la organización se traslada a vivir a la obra. Estos albañiles son nativos del país a los que se les ha ido formando con el paso del tiempo, y representan la mano de obra cualificada de los proyectos, viajando de obra en obra por todo el territorio nacional. Por ejemplo, Santiago y Teodoro, albañiles junior de la organización en Bolivia, fueron incorporados tras verse cómo trabajaban en la construcción de un puente en su comunidad. Teniendo poca experiencia en albañilería, fueron aprendiendo el oficio poco a poco, y ahora son capaces de construir y guiar bajo supervisión la ejecución de un puente por sí mismos. Bridges to Prosperity siempre busca incorporar a personal local para aumentar su plantilla y así poder ampliar su capacidad de actuación.

La idea es que toda la comunidad se involucre en la construcción de un modo u otro. La mano de obra no cualificada la componen adultos, tanto hombres como mujeres, cada uno estableciendo sus propias limitaciones personales. Durante la semana, van rotando en grupos para poder ayudar en la construcción y al mismo tiempo no dejar desatendidas sus tierras, su principal responsabilidad y fuente de ingresos. La comunidad se encarga de gestionar dichos turnos, y no la organización. Por último, los adolescentes también colaboran, pero durante los fines de semana o en período vacacional. Los puentes les generan gran interés: van a la obra, se quedan mirando, preguntan y aprenden. Quizás algunos incluso irán más allá, y en un futuro cursen una carrera técnica de ingeniero o arquitecto.

Puentes que se construyen no sólo por y para la comunidad, sino con ella también. Tres fotografías de Bridges to Prosperity y una de Fernando Colom (la última).

En todo momento debe haber respeto en la obra. Nadie se siente más que nadie, y si en algún momento se da algún caso, se corta de raíz. Clemente, capataz senior de Bridges to Prosperity Bolivia, lo decía en una entrevista: “Puentes para la Prosperidad es como mi familia, me siento como un hermano más aquí, todos somos iguales”.

Comunario recibiendo instrucciones de seguridad y salud antes de empezar la jornada de trabajo. Fotografía de Bridges to Prosperity.

Terminada la obra, la estructura entra en servicio. En ese momento, la organización abandona la comunidad y quedan ésta y el municipio a cargo del puente. La vida útil estimada es de 20-30 años y la conservación y el mantenimiento juegan un papel muy importante. Por ello se les da siempre una serie de pautas preventivas.

Estrategia medioambiental

Se recurre a diseños estándar, simples y optimizados, con el objetivo de poder ser lo más reproducibles y sostenibles posible. Se evitan soluciones únicas y complejas. Tal y como dice Avery Bang, Presidenta y CEO de Bridges to Prosperity, en una conferencia TED Talks del 2015: “There is nothing on these bridges that is not absolutely necessary”.

En la medida de lo posible, todos los materiales utilizados son locales, a excepción de los cables. Esto fomenta el empleo y el desarrollo económico del país. Además, se intenta que la piedra, la arena, y si es posible incluso la madera en regiones del trópico, sea de la zona, evitando así costes tanto de compra como de transporte. Lo ideal sería usar los existentes en el propio río a salvar, pero esto dependerá de cada proyecto, ya que cada material deberá cumplir unos mínimos de calidad para su utilización.

Los cables son donados por empresas estadounidenses. Estos cables quedan fuera de servicio de acuerdo a las normativas norteamericanas, y necesitan ser sustituidos. Lejos de ser inservibles, Bridges to Prosperity los acepta como donación para poder usarlos en sus puentes como elemento estructural principal. Lo mismo ocurre cuando se construyen puentes en suspensión, para los cuales se necesitan, además de cables, torres. Estas torres son tuberías de acero en desuso cuya función durante la vida útil fue el mercado del Oil&Gas. Para asegurar la integridad de los diferentes elementos estructurales donados se recurre a factores de seguridad elevados durante el diseño y a una rigurosa inspección del estado del producto.

Estrategia económica

El procedimiento para la construcción de un puente, desde que se hace el estudio de viabilidad hasta que se termina la construcción, suele ser de un año. Esta “demora” se debe, principalmente, a los ajustes en el presupuesto que la alcaldía tiene que hacer para poder afrontar su parte (hasta un 30% aproximadamente). El convenio y la redacción del proyecto pueden estar en unas semanas, y la ejecución puede durar de dos a tres meses, en el caso de puentes suspendidos. Al ser proyectos de bajo presupuesto, son de adjudicación directa, sin licitación. La financiación restante, procedente de la organización, es posible gracias a las donaciones de individuales, universidades, instituciones y empresas de todo el mundo.

Además del diseño y la construcción, Bridges to Prosperity también se compromete en algunas ocasiones a formar a los locales, financiando y poniendo a su disposición talleres de agricultura.

Si la comunidad es muy pobre, hay excepciones por las cuales se permite que ésta haga negocio durante la construcción: temas como la contratación de burro o camión para transporte de diferentes materiales, cocinera local o incluso animales de granja para alimentación. Sin embargo, lo habitual es que las comunidades puedan permitirse el proporcionar la mayoría de estas cosas sin beneficio alguno, tal y como dicta el convenio.

Los albañiles e ingenieros de la organización (e incluso los equipos internacionales) duermen en las instalaciones facilitadas por la comunidad. En ningún caso se construyen nuevas con este fin, aprovechando así espacios existente como aulas de colegios, mercados, almacenes, pabellones, etc. Para la alimentación del equipo de trabajo, se utilizan principalmente productos de la zona.

Como el objetivo de Bridges to Prosperity no sólo es construir, sino también educar, enseñar y compartir, durante la fase de servicio asesora en el mantenimiento e incluso realiza visitas periódicas a la comunidad. En ellas se analiza la existencia de defectos estructurales importantes sobre los que se debiera actuar y se compara el impacto social con el esperado.

Además, se pone a disposición de todo el que lo desee los diseños y técnicas constructivas utilizadas en los puentes. La organización no busca ser imprescindible haciendo dependientes de sus servicios a aquellos a los que ayuda.

Estrategia cultural

Cuando un equipo internacional se une a la construcción, éste no sólo se involucra en la obra como único medio y fin. Los integrantes conviven con la gente de la comunidad y, en cierta medida, se adaptan a vivir con sus recursos y costumbres. Por unas semanas, se exponen a realidades muchas veces desconocidas hasta entonces, produciéndose una brecha de rutina tal que permite un gran intercambio de conocimiento y vivencias.

A modo más particular, uno de los gestos que mejor refleja la sostenibilidad cultural en los puentes construidos en Bolivia, es la gama de colores rojo, amarillo y verde que recoge el mallazo lateral de la plataforma. Colores de la bandera del país.

Jóvenes de la comunidad admiran orgullosos su río desde una nueva perspectiva brindada por su nuevo puente. Sus colores rojo, amarillo y verde relucen a modo de identidad. Fotografía de Fernando Colom.

Horas antes a la inauguración, es habitual que los niños y los adultos pinten y escriban cosas en las rampas de acceso al puente. Desde ese instante, el puente se convierte en algo propio e identificativo de la zona, con identidad propia. Ya en la inauguración, el acto se adapta a la fiesta y rituales del país o región. En Bolivia, por ejemplo, se suelen romper jarrones contra el suelo, se tira confeti sobre las cabezas de la gente y se cruza el puente junto a toda la comunidad. Todo ello envuelto en un ambiente de música tradicional y baile.

Dificultades encontradas

Durante la fase de estudio de viabilidad, el principal problema al que debe enfrentarse el ingeniero es la veracidad de los datos facilitados por la comunidad. Un parámetro muy importante, por su carácter determinante en la aceptación o no del puente, será el nivel máximo del agua alcanzado en las últimas décadas. Lejos de ser una situación habitual, a veces, las comunidades, desconocedoras de los criterios técnicos que deben satisfacerse, dan una respuesta u otra influenciada por lo que ellos piensan que será mejor para la colocación del puente. Como es de esperar, suelen aplicar un criterio incorrecto, lo cual lleva al ingeniero a encontrar incongruencias, suponiendo de inmediato la pérdida de valor de los datos y por ende la no aceptación del puente.

A veces, cuando la relación entre comunidades vecinas no es la deseada y se aprueba la construcción de un puente que las beneficia, pueden llegar a surgir serias complicaciones de cooperación entre ellas que ralentizan el avance de la obra.

Las comunidades que no tienen un acceso seguro para tráfico rodado suelen mostrarse algo escépticas a la hora de aceptar la construcción de un puente peatonal, aun necesitándolo. Este escepticismo viene de razonar que, si acceden a la construcción de este puente, uno vehicular nunca llegará, o lo hará muchos más tarde. Bridges to Prosperity no ejecuta puentes para automóviles a día de hoy, por lo que esa decisión depende totalmente del Estado y de sus recursos económicos.

En lo que a la experiencia de paso se refiere, los puentes suspendidos y en suspensión, al ser colgantes, se mueven más de lo habitual. Por lo tanto, aun siendo estructuralmente seguros, la pasarela carece de rigidez en el tablero. Esto genera en algunas personas miedo al cruce e inseguridad que normalmente desaparece con el tiempo.

Por otro lado, una situación que rara vez debe darse, pero que llama mucho la atención, es el miedo y rechazo que pueden desarrollar algunas personas al cruce por no haber participado en la construcción de la pasarela, ya sea porque no podían, porque no querían o porque pertenecen a comunidades vecinas. La superstición se instala en ellos, haciéndoles creer que el puente podría romperse a su paso, como castigo.

Éxitos alcanzados

El impacto estimado que estos puentes tienen sobre las personas que habitan las comunidades conectadas se puede ver en la siguiente infografía:

Infografía resumen del impacto estimado que supone la construcción de un puente en una comunidad aislada o mal comunicada. Ilustración de Fernando Colom a partir de datos proporcionados por Bridges to Prosperity.

A día de hoy, la organización trabaja duro para mejorar la precisión de estas métricas, con el objetivo de poder focalizar su estrategia en actuaciones más eficientes que devuelvan un mayor impacto social, económico, cultural y medioambiental en los años venideros.

Bridges to Prosperity crece cada año más, fiel a la premisa de acabar con el todavía muy elevado número de zonas rurales habitadas del mundo donde no existe un acceso seguro y continuado a servicios básicos como la educación y la sanidad. Todavía hoy, muchos son los puentes peatonales que se siguen necesitando, pero la falta de conocimiento por parte de las alcaldías y comunidades de estos países sobre la existencia de Bridges to Prosperity, sumado a la falta de medios y recursos para dar a conocer la organización, supone muchas veces que no se registren y estudien todos los puntos de actuación necesarios en cada país.

Tal y como suele decir Avery Bang, “For every story we know, how many we don’t?”

Una tarde cualquiera. Fotografía y video enlazado de Bridges to Prosperity.

 

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One Comment

  1. Jaime Colom Valiente says:

    Un trabajo fantástico. Me ha gustado mucho. ¡Enhorabuena!

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