Educación

Romper los muros preestablecidos en la formación: Un «re-enfoque» de la ingeniería del futuro

Se suele decir siempre que en el otro lado del charco nos llevan algo de ventaja en muchos temas de formación y planteamiento de soluciones. Se trata de un hecho incuestionable y además ese algo de ventaja que nos llena la boca no es un «algo» es más bien un bastante… Con el ejemplo de la exposición de Ontario (Canadá), recordando el artículo sobre las infraestructuras y museos de arte, planteamos el siguiente debate:

¿Son las obras públicas obras de arte?  ¿Y los ingenieros pueden ser tratados como artistas?

¿Cómo debe ser la mente de un «nuevo» ingeniero para afrontar el «nuevo» mundo?

 

Pues bien, en el siguiente vídeo se muestran diversas visiones del arte para todo tipo de personas. Ante todo, ellos se consideran artistas por el mero hecho del principio de acción-reacción frente un suceso o una visión del mundo, y es que según la tercera ley de Newton eso es algo bastante ingenieril…

El arte es un agente de cambio, un reflejo de la vida, una expresión del alma y la más alta expresión del lenguaje. Es eso que hace pensar sobre cómo mejorar la propia vida y realizar algo que puede existir afectando y permitiendo los sentimientos de las personas.

Y es que el mero hecho de tener un punto de vista nos permite dar opiniones y ser artistas, desde ese punto de vista quizás se ven cosas que otras personas no ven desde su otro punto de vista, pero ambos pueden ser correctos.

En el ámbito más ingenieril podemos definirlo como algo que te hace pensar más allá de la inspiración para realizar una acción y plasmarla, un producto de las diversas reacciones del entorno ante un suceso de cargas, e incluso como el vehículo que plasma los pensamientos y los cálculos con alguna cosa distinta a como lo hacen los robots. Es la reacción que empuja a alguien para improvisar y apreciar distintos valores.

En definitiva, todo lo anterior puede ser abstracto, pero podemos decir que arte es la idea de crear algo de donde no hay nada y quizá eso puede relacionarse con infraestructuras en relación a todas las posibles alternativas de un proyecto que emanan de la creatividad.

A día de hoy podemos afirmar, sin que nos tachen de locos, que todo eso es lo que entendemos que NO debe tener un «buen ingeniero». En muchos artículos se habla sobre la ingeniería como algo «soulless», sin emociones, sin afectaciones externas o sin alma. David Goldberg se plantea si realmente esa será la verdadera salida de los futuros ingenieros.

Concretamente se detallan 6 tipos de mentes que deben trabajar de manera conjunta para una correcta realización del proyecto:

1.- Analytical Mind

La mayoría de los ingenieros no tendrán problemas para identificar lo que llamamos mente analítica. Ellos saben y han, o sabemos y hemos, sobrevivido al taladro de las matemáticas y al de las ciencias «aplicables» como algo analítico.

2.- Design mind

Es probablemente una zona de poco confort para la mayoría de los ingenieros, pero maximizando nuestras pocas capacidades adquiridas de diseño durante la educación algunos han llegado a tener grandes éxitos a lo largo de los últimos años. Durante la carrera se aumenta el contenido de matemáticas en la ciencia del plan de estudios de ingeniería y se reduce el diseño y contenido práctico de los proyectos; pero (en mayor medida en el otro charco) hay una tendencia BASTANTE importante desde 1960 en potenciar el diseño y el aprendizaje científico-práctico.

3.- Linguistic mind

A la pregunta de «¿Qué o cuál es el lenguaje de la ingeniería?» la tentación nos lleva a dar la respuesta de las matemáticas, pero toca poner eso a descansar al responder a la siguiente respuesta «¿Qué hacen los ingenieros en un día aleatorio?» La mayoría coinciden en que escriben correos electrónicos o informes, hablan por teléfono, van a las reuniones, preparan y hacen presentaciones y especificaciones. En definitiva, constantemente usan el lenguaje para construirse a sí mismos y diseñar/construir con ordenador o papel y lápiz.

4.- People mind

La educación en ingeniería entre los años 50 y 70 fue un abordaje solitario de un conjunto de soluciones después de encontrarse diversos problemas, hasta que no se presentaba no se resolvía y en la mayoría de casos era algo personal. El trabajo en equipo como parte de la calidad, del diseño y otra práctica de la organización,  ha llevado un reconocimiento cada vez mayor de la ingeniería como un «deporte» de equipo. Aunque hay mucho debate sobre la validez del término «inteligencia emocional» y sus mediciones, no hay duda de que la creciente importancia de trabajar con la gente y servir a los demás eleva el listón de la talla de los «soft skills», habilidades que los jóvenes ingenieros deben desarrollar de manera individual y que no están dentro de la formación impartida, además no se aprende hincando codos en libros, apuntes o presentaciones, son algo totalmente externo.

5.- Body mind

La conexión de la mente y el cuerpo parece importante para los bailarines o los atletas, pero ¿por qué es importante para los ingenieros? Existe un creciente cuerpo de literatura que sugiere que la toma de decisiones eficaz implica a la intuición y que ésta viene de la conciencia y las señales del cuerpo. Este tipo de toma de decisiones naturalista ha sido estudiada por los militares y en los círculos de ingeniería. A profesores de ingeniería «de la vieja escuela» les exhortó a desarrollar una intuición de la ingeniería, la nueva ciencia y las prácticas pueden ser útiles en el cultivo de la intuición de la ingeniería sistemática.

6.- Mindful mind

Recientemente se ha definido la atención como «una forma de actividad mental que entrena la mente para tomar conciencia de la conciencia en sí y prestar atención a la propia intención.» Vivimos en tiempos de cambios bruscos y grandes progresos tecnológicos que pueden dejar al ser humano de lado, y es entonces cuando al darnos cuenta de lo que está sucediendo a nuestro alrededor  debemos ver que cada vez es más importante ser conscientes.

 

Apartando esas seis claves, pero no dejándolas muy de lado, debemos saber que somos 7 billones de personas en el mundo y sin la tecnología que hoy en día conocemos mucha de esa gente no podría resistir o realizar sus actos de vida diarios. Por ello se habla de que la educación ingenieril debe cambiar hacia un entorno más completo… llegando a ser «a whole new engineer» en el vídeo que se muestra a continuación.

Quizá deberíamos dejar de ser ese eufemismo que nos caricaturiza: «Los ingenieros son (o somos) cabezas cuadradas». No estaría de más romper con el «status quo» que la sociedad nos ha impuesto… Probablemente así dejaríamos de lado el enfrentamiento que existe hacia otras disciplinas y podríamos trabajar conjuntamente con ellas para mejorar todos los aspectos posibles en proyectos multidisciplinares. Tal vez eso queda muy lejos pero cuando se consiga posiblemente entonces ya sea tarde, y, si no lo es, habrá llegado el momento en el que no habrán dudas de si es una obra pública es arte o ingeniería, estará todo demasiado mezclado y será imposible la distinción de las partes dentro del todo.

 


Fuentes y/o referencias:

[1] – Mastering Six Minds to Become a Whole New Engineer
[2] – Back to the Leadership Future of Civil Engineering: Six Minds
[3] – Big Beacon
[4] – Whole new engineer

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4 Comments

    • Oscar Maza Lalueza says:

      José Manuel, hasta hoy no había leído tú post en detalle. La verdad es que es un enfoque muy similar a lo planteado.
      Un saludo.

  1. Totalmente de acuerdo con todo. Muy bueno.

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