Estética

La mano, el lápiz y el papel

Los cimientos, la estructura y la ornamentación de cualquier obra no solo se manifiestan al final del proceso constructivo, sino que participan durante el proceso creativo. La mano, el lápiz y el papel son las herramientas básicas que todos utilizamos en los primeros esbozos. Muchas veces son los nunca recordados. Donde solo se plasma la imaginación.

Ilustración de Escher. Fuente

Ilustración de Escher. Fuente

Siempre que realizamos una obra, en el clímax del proyecto, en el éxtasis del trabajo, olvidamos tanto la mano como el lápiz o el papel y la imagen va apareciendo como si se tratase de una proyección automática de la mente que imagina; o tal vez podríamos decir que es la mano la que verdaderamente imagina, calcula y ejecuta, la realidad del espacio, materia y tiempo. Es aquí donde quiero dar protagonismo a nuestra herramienta.

Esbozos y manos trabajando de Henry Moore. Fuente

Esbozos y manos trabajando de Henry Moore. Fuente

Martin Heidegger vincula directamente la mano con la capacidad humana de pensar: “La esencia de la mano nunca puede determinarse o explicarse por el hecho de ser un órgano que puede agarrar […]. Cada movimiento de la mano en cada uno de sus trabajos lleva consigo el elemento del pensamiento, cada porte se soporta dentro de este elemento”.

La capacidad de imaginar, de abstraerse de los límites de la materia, del lugar y del tiempo debe considerarse como el más humano de todos nuestros atributos. La capacidad creativa, así como cualquier punto de vista crítico exigen imaginación.

Como dice Juhani Pallasmaa: “Es obvio que la imaginación no se esconde sólo en nuestros cerebros, puesto que toda nuestra constitución corporal tiene sus fantasías, sus deseos y sus sueños. Todos nuestros sentidos estructuran nuestra relación con el mundo, aunque normalmente no seamos conscientes de esta actividad continua. Normalmente supone que el conocimiento reside en conceptos verbalizados, pero cualquier apreciación de una situación real y una reacción a ella cargada de significado puede, y de hecho debe, considerarse conocimiento”.

Maqueta Sagrada Família, Antoni Gaudí. Fuente

Maqueta Sagrada Família, Antoni Gaudí. Fuente

Creo que el pensamiento sensorial y corporal es especialmente fundamental en todos los fenómenos artísticos y en todo trabajo creativo.

La arquitectura o la ingeniería establecen modos específicos de pensamiento, representan modos de pensamiento corporal característicos de cada uno de los medios. Estos modos de pensamientos son imágenes de la mano al cuerpo y estetización visual, constituye una manera de hacer filosofía existencial mediante el espacio, la estructura, la materia la gravedad y la luz, encargándose de estudiar la naturaleza, estructura, componentes y principios fundamentales de la realidad.

Alvar Alto Biblioteca Viipuri Finlandia.  Fuente

Alvar Alto Biblioteca Viipuri Finlandia. Fuente

Cuando ejecutamos un trabajo creativo debemos exigirnos siempre una doble perspectiva: una y en primer lugar, aquella que necesita centrarse simultáneamente en el espacio exterior, y otra que focalizará en el espacio mental propio, en sí mismo.

Toda obra articula el límite entre el yo y el habitante. En este sentido la ingeniería o la arquitectura no sólo proporciona una necesidad para el cuerpo, sino que también define el contorno de nuestra conciencia y constituye una auténtica externalización de nuestra mente.

Cualquier obra, al igual que todo aquello construido por el hombre, ciudades, edificios, puentes… sus herramientas y sus objetos, tiene su base y su equivalente mental. Tanto que construimos nuestro mundo por nosotros mismos, construimos proyecciones y metáforas de nuestros propios paisajes mentales.

Habitamos en lo construido y lo construido habita en nosotros, incluso construimos el paisaje que ni siquiera habitamos. Un paisaje deteriorado por nosotros mismos, por los actos del individuo, por su imaginación, por su mano. La fragmentación del paisaje urbano, así como edificios y obras carentes de sensibilidad, constituyen todos ellos testimonios externos y materializados de una alineación y destrucción del espacio humano interior.

El Mundo, Dubai. Fuente

El Mundo, Dubai. Fuente

Hacer la comparación de los cimientos con la mano, el lápiz con el puente y el papel como la ornamentación no deja de ser una metáfora del diferente rol que cogemos al observar una obra en el proceso creativo con gran cuidado, tratando de solucionar la interioridades o los detalles menos manifiestos. Dibujar con estas palabras aquel proceso cognitivo muchas veces inconsciente que siempre se olvida, nunca se habla y no solo queda en un papel.

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